TRATAMIENTO DE USTED PARA EL AGUA

  • 2014-11-11
  • Benito García
TRATAMIENTO DE USTED PARA EL AGUA

El desarrollo tecnológico sobrevenido en estos últimos años, ha aumentado de forma notable la eficiencia en la generación de agua desalada, así como en el tratamiento de aguas y recuperación para reutilización de caudales hídricos. 

No obstante el continuo aumento de los costes energéticos y más concretamente de la factura eléctrica, ha supuesto una barrera de entrada en el desarrollo y utilización de las instalaciones, en detrimento de la paralela mejora de la capacidad tecnológica y del progreso de la ingeniería del agua. 

El Gobierno admitió que el recibo de la luz aumentó un 71% en la última década (El Confidencial, 18/09/2013), pero la reforma de febrero de 2014 introdujo correcciones que según la organización de consumidores OCU, afecta de manera desigual a los consumidores y "golpea a quien consume poco" (Público.es, 03/02/2014). 

Por tanto y una vez más, ya no es cuestión de cuánto hay que invertir y el costo del mantenimiento y de los consumos para tratar el agua, sino de la necesidad urgente que hay de hacerlo y del entorno más favorable que se vislumbra en estos momentos, tras la moderación de los costos energéticos.

 Este aspecto disuasorio superado, el del aumento desproporcionado corregido ahora con enfoque más favorable, es precursor de un punto de inflexión en el panorama del agua, que se suma al de la también previsible mejora de las posibilidades de financiación y a los bajos tipos de interés. Cabe destacar que el Euribor está al nivel más bajo de su historia desde el 05/06/2014, en que se fijó en el tipo del 0,150% (http://es.euribor-rates.eu/).

Pero cuáles sean las razones para que se necesite de forma imperiosa el agua en la denominada España seca y especialmente, en el área mediterránea, están sólidamente fundamentadas en que sufriremos severamente las consecuencias del cambio climático. 

Según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, “el cambio climático, con aumento de la temperatura y, en España, disminución de la precipitación, causará una disminución de aportaciones hídricas y un aumento de la demanda en los sistemas de regadío” (http://www.magrama.gob.es/es/cambio-climatico/temas/). 

Como señala la Comisión Europea, “esta vulnerabilidad se debe a situaciones de escasez permanente de agua, al deterioro de su calidad y a mayores demandas de agua por parte de poblaciones crecientes, al mayor desarrollo del turismo y un crecimiento en las demandas de agua para el regadío” (http://www.iamz.ciheam.org/medroplan/guidelines).

Se da la circunstancia de que el litoral mediterráneo español, que viene sufriendo de sequías crónicas, es precisamente la zona que a su vez es el área más densamente poblada de España, del destino de una gran parte de los más de 60 millones de turistas que recibimos al año, según el Instituto de Estudios Turísticos (IET), dependiente del Ministerio de Industria, y del territorio que ocupa nuestra agricultura intensiva y muy desarrollada, que suministra frutas y hortalizas a gran parte de Europa. 

Por lo tanto el aspecto de la desalación como alternativa progresiva y nuevamente sostenible para garantizar el suministro del agua, se despliega oportunamente ante organismos, autoridades, las empresas y el público, como herramienta fundamental con la que tomar las medidas necesarias y con la anticipación suficiente, para el logro imprescindible del incremento en la disponibilidad de los recursos hídricos a un precio asumible. 

Ante un futuro cada vez más escaso de precipitaciones, con aumento de la temperatura y de la insolación y por lo tanto de la evaporación, hemos de dejar de vivir de espaldas al mar y poner nuestros ojos en él como recurso inagotable que se extiende inabarcable ante nosotros, pero también en el tratamiento de las aguas ya utilizadas existentes en el subsuelo, lo cual no es tan evidente. 

El inventario, usos y demandas de las aguas subterráneas, así como los servicios relacionados con el agua, se han de establecer según el RD. 907/2007 sobre el Reglamento de Planificación Hidrológica, en el que se derivan competencias al Ministerio de Medio Ambiente, pero también al de Fomento (véase https://www.chsegura.es/chs/planificacionydma/planificacion/). 

No obstante, hacer realidad el milagro de la desalación o tratamiento de acuíferos no es tarea fácil, puesto que hay que ser muy hábiles en la combinación de un compendio de disciplinas, equipamientos, membranas, bombas, filtros y un largo etcétera, pasando por la combinación idónea de diseños, materiales, partes y componentes que garanticen la durabilidad y fiabilidad ante un medio agresivo-corrosivo como es la salmuera saturada entre otros productos de cloruro sódico, que como es sabido oxida el inoxidable. 

Es en parte por la desalación y en parte por el tratamiento de aguas para regadíos y otros usos industriales y urbanos, por lo que en España somos líderes mundiales en esta rama del saber, habiendo recorrido un largo periodo de tiempo desde que en 1964 se inauguró la primera desaladora en Lanzarote (http://www.gobcan.es/noticias/), existiendo hoy cerca de mil de dichas plantas, con una producción de 1,2 millones de m3 al día, según la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDYR). 

Cualquiera que sea la tecnología de desalación que se emplee, los costes de la energía suponen siempre entre el 50 y el 75% de los gastos reales de explotación, por lo que el posible aumento de la desalación está muy directamente vinculado con el coste real que se factura por la energía (http://hispagua.cedex.es/node/). 

Asimismo, la rebaja del coste del agua desalada no solo facilitará su expansión, sino que puede servir de catalizador para dar un importante salto tecnológico en el desarrollo de estos procesos. En España la previsión de incremento de la desalación a corto y medio plazo, contando con las obras actualmente en fase de construcción y aquellas de próxima ejecución, elevaría en más de 400 hm3 al año la cifra actualmente producida, tal y como muestra el Libro Blanco del Agua (véase http://www.magrama.gob.es/es/agua/temas/planificacion-hidrologica/). 

La faceta de la desalación es una de entre las varias del poliedro del tratamiento de agua, que precisa una doble activación, por un lado para el rendimiento pleno de las instalaciones actuales y por otro de las instalaciones futuras que se han de planificar para que puedan venir. Es por ello que hemos de llevar a cabo un verdadero tratamiento de usted para el agua, en el sentido que da la Real Academia de la Lengua Española: de 2ª persona como tratamiento de cortesía y respeto, ya que respetar el agua y tratarla cortésmente, supondrá disponer de ella y vivir una vida más fácil.

Benito García.

Ingeniería de Calidad de RLM.